Familia

Hablemos de las historias con segundas oportunidades…

  • 19 agosto, 2022
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Existen miles de historias de amor que cada día nos van estremeciendo el corazón, algunas son intensas, otras más polémicas, algunas incluso, terminan tan mal que acaban odiándose y olvidándose, pero hay otras que no importa los años que pasen o la situación, por más que se separen siempre vuelven a unirse. Las segundas oportunidades, en algunas ocasiones, sí pueden ser buenas. Y por si no lo crees, aquí te pasamos una lista de cuatro parejas que pueden dar testimonio de eso, desde JLO y Ben Affleck a los mismísimos, Duques de Cambridge.

Jennifer López y Ben Affleck

La cantante y el actor nos han dejado con la boca abierta, han retomado su historia de amor luego de 20 años y se ven más felices que nunca.

La intérprete de El anillo está sumamente feliz y no quiere ocultarlo. Se dice que JLO, está «impresionada» con la actitud de Ben y valora mucho el «gran esfuerzo que está haciendo» para poder pasar tiempo juntos a pesar de la distancia (ella está en Miami y él en Los Ángeles). «Cree que ha dado un paso al frente y le encanta esta nueva versión de él», aseguran.

Jessica Biel y Justin Timberlake 

Sin duda, una de las historias de amor de las parejas más lindas y favoritas del espectáculo. Su historia comenzó en el 2007 y se casaron cuatro años más tarde, desde ese justo momento han formado la familia que tanto soñaron junto a sus dos hijos, Silas y Phineas, aunque han atravesado algunas crisis.



Y como no todo es un cuento de hadas, también han atravesado crisis, en el año 2011 decidieron tomarse un tiempo y a finales de 2019, el actor fue señalado como infiel luego que fue sorprendido en actitud cariñosa con su compañera de reparto, Alisha Wainwright.

Pero no pasó mucho antes de que el exintegrante de N Sync, pidiera perdón públicamente a Jessica, reconociendo que «no estaba en mi juicio». «Quiero ser claro, no pasó nada entre mi compañera de reparto y yo. Bebí demasiado esa noche y pido perdón por mi comportamiento. Este no es el ejemplo que quiero darle a mi hijo», confesó Timberlake, añadiendo que: «Pido disculpas a mi maravillosa esposa y a mi familia por haberles hecho pasar por una situación tan vergonzosa, y estoy centrado en ser el mejor marido y padre». Para poder salvar su matrimonio, estuvieron un tiempo alejados de todos y reaparecieron tiempo después, mostrándole a todos que están más unidos que nunca.

Kylie Jenner y Travis Scott 

Los padres de Stormi fueron otros que nos sorprendieron con su reconciliación y todo indica que va mejor que nunca. La joven pareja decidió dejarse después de convertirse en padres y, desde entonces, la celebrity ha estado dedicada a su pequeña Stormi, que ya tiene tres años. Aunque durante ese tiempo nunca dejaron de tener contacto por la niña.

Las personas allegadas a la socialité aseguran que ella nunca cerró la puerta a una posible reconciliación y, ahora que han pasado dos años, ha decidido darle una nueva oportunidad a su historia con el rapero, pero esta vez con una condición, ambos son libres de salir con otras personas. ¿Crees que esa nueva cláusula le funcione? Ojalá que si porque se ve que se aman mucho.

Los Duques de Cambridge 

Si hablamos de historias de amor no podemos dejar de trasladamos directamente a Inglaterra, específicamente al Ducado de Cambridge. El príncipe Guillermo y Kate Middleton se conocieron en la universidad y duraron varios años juntos hasta que decidieron separarse en abril del 2007 debido a la presión mediática a la que eran sometidos.

‘Los dos éramos muy jóvenes, estábamos aun definiéndonos a nosotros mismos y teníamos personalidades diferentes, intentando encontrar nuestro camino y creciendo. Nos dimos un poco de espacio, al final todo fue para mejor’, aseguró el príncipe Guillermo en la entrevista de su compromiso.

Por suerte para todo el ducado se volvieron a encontrar y en el año 2011 pronunciaron el ‘sí, quiero’ en una ceremonia de ensueño celebrada en la capital británica, y desde ese día tal como pasa en los cuentos de hadas, viven felices por siempre, ahora con sus 3 hijos, Jorge de Cambridge, Luis de Cambridge y Princesa Carlota de Cambridge.

Y tú ¿estás pensando en darle una segunda oportunidad a alguien? Según las anteriores historias valen muchisímo la pena ¿te atreverías?

 

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Actualidad

¡Libros que debes leer antes de que se acabe el año!

  • 2 noviembre, 2021
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Santo Domingo.- La lectura es una de las herramientas con la que cuenta el ser humano para enriquecer su espíritu. A través de los libros puedes conocer tierras lejanas, rostros inolvidables, hechos importantes que cambiaron el mundo y todo eso desde tu sillón favorito. 

Al leer tu vida cambia, pues como dicen por ahí: ¡El conocimiento es poder! Cada día cobra mas fuerza esta premisa. Pues actualmente, miles buscan en la lectura valiosas enseñanzas que los ayuden a ser mejores personas. 

 ¡Queremos que te emociones con buenas historias! Por esta razón te recomendarnos 5 libros que debes leer antes de que se acabe el año 

1- El proyecto esposa de Graeme Simsion 

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Este libro del neozelandés Graeme Simsion es una novela romántica algo fuera de lo común. El protagonista es Don Tillman, un profesor de genética de universidad que padece síndrome de Aspergen, al que se le hace imposible entablar una relación con una mujer. Decide lanzarse a la búsqueda de su mujer ideal para lo que crea un cuestionario y así ser mas puntual en su elección. En medio de este proceso conoce a Rosie, una hermosa joven que no llena ningún requisito de los que busca, pero es quien le pone los pies sobre la tierra. 

 

2-Los besos en el pan de Almudena Grandes 

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En estas páginas la reconocida escritora española Almudena Grandes plasmó las vidas de un grupo de personas de distintas generaciones que habitan en el centro de un barrio de Madrid. Muestra con detalle como viven estos en medio de una crisis económica. Esta novela es el retrato de la situación actual en muchos rincones del mundo. La carencia, impotencia y tristeza con combatidos con la alegría, la perseverancia y las ganas de vivir. 

 

3- Cartas a mis nietas de Eduardo Punset 

libros

El famoso divulgador científico Eduardo Punset decidió dejar grabadas muchas de sus experiencias de vida en este libro con dedicatoria a sus nietas, y claro, a todos los lectores que se dejen atrapar por sus sabias palabras. En esta obra Punset habla acerca de temas, que conoció gracias a otros sabios y que cambiaron su vida, como: la primacía de la intuición sobre la razón; la plasticidad del cerebro, que nos permite modular nuestro destino; el potencial de las redes sociales, entre otros interesantes temas. 

 

4- Los cuatro vientos de Kristin Hannah 

El escenario donde se desarrolla esta historia es en la ciudad de Texas de 1921. Ha llegado el fin de La Gran Guerra o Primera Guerra Mundial y en Estados Unidos se inician a respirar aires de progreso y optimismo. Pero para muchas mujeres esta época se convirtió en una de desventaja y discriminación, pues la única manera de tener una vida justa era casándose. Esta situación pone en aprietos a Elsa, protagonista de esta historia y quien es considerada una mujer mayor para unirse a un hombre. 

 

5- El instinto de Ashley Audrain 

Esta novela te invita a reflexionar, al igual como lo hace Blythe. Esta mujer se encuentra en una etapa de su vida en la que la mayor parte del tiempo se mantiene sumergida en interrogantes acerca de su vida, pues ya no sabe lo que es vedad o mentira. Vive junto a su esposo Fox y su hija Violet quienes son causantes de algunas de sus preguntas. Ashley Audrain te invita a que tengas un encuentro sincero contigo misma. 

 

 

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Mujer 2.0

«Me arriesgué a cambiar de país y ha sido un estímulo para confiar en mi potencial», Summerbral

  • 18 agosto, 2021
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Santo Domingo.– MUJER DE ÉXITO-  Bralmarys Batista, mejor conocida como Summerbral en las plataformas sociales, es nativa de Santiago de los Caballeros, República Dominicana y tiene 4 años echando la lucha en New Jersey, Estados Unidos. Se considera una mujer capaz, trabajadora, cree fielmente en que todos tenemos el potencial de alcanzar nuestras metas al trabajar en ellas.

Su sobrenombre Summerbral surge de la combinación del usuario de su primer proyecto de Instagram @Queridosummer (una tienda virtual asociada con sus hermanas desde Santiago de los Caballeros) mezclado con su nombre Bralmarys.

Desde siempre le gustó la moda y la belleza. Le encantaba combinar ropa y jugar con sus atuendos. Cuando inició el auge de las redes sociales fue cuando descubrió que le apasionaba. Es así como inició varios cursos de estilo y guarda ropa, cómo vestir acorde a tu tipo de cuerpo hasta que se certificó en Mercadeo de Modas en Chavón.

Sin embargo, todo esto se ha convertido en estímulo, en retarme a mí misma, confiar en mi potencial y crear la magia.



Desde niña le gustaban las aventuras, por lo que unió los viajes. «Viajar es definitivamente vivir. Es aprender y apreciar. Sin dudas, una de las cosas que más disfruto hacer». Al entrar a sus plataformas sociales encuentras a una chica normal que se viste, vive y explora la moda, el estilo de vida, belleza y viajes.

INFLUENCIANDO LA VIDA DE OTRAS MUJERES

Desde sus inicios ha buscado motivar, inspirar y educar a través de sus experiencias. Lo hace desde su lado más auténtico, lo que define como la clave para conectar con tantas personas.  «Construir y mantener una comunidad en las redes sociales requiere de un arduo y constante trabajo», resalta Bral, quien recientemente ofreció su primer taller virtual CRECE Y GENERA INGRESOS CON INSTAGRAM.

SALIENDO DE LA ZONA DE CONFORT

Emigrar es un proceso de incertidumbre al principio. SummerBral se arriesgó a cambiar de país, a iniciar desde cero, a asumir el desafío que traería la incomodidad del clima, de las limitaciones de tiempo y más responsabilidades. «No te quiero mentir al inicio se hacía cuesta arriba». Sin embargo, todo esto se ha convertido en estímulo, en retarme a mí misma, confiar en mi potencial y crear la magia.

Sus proyectos los inició en la República Dominicana. Asumió el reto, dio la milla extra y utilizó esta vivencia como el impulso que necesitaba.

LOS ACTORES SOLO RECITAN TEXTOS MEMORIZADOS

«Decir que las influencers solo suben fotos bonitas es lo mismo que decir que los actores solo recitan textos memorizados». SummerBral asegura que este tipo de trabajo es bien elaborado, conlleva mucha coordinación, planificación de contenido, constante conversación con la comunidad y la comercialización de las redes. Al preguntarnos reflexivamente ¿a quién no le gustaría ganar miles de dólares por solo subir “fotos bonitas”? 

 

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Sobre la autora: Dayanara Reyes Pujols es comunicadora de profesión, docente, productora y conductora. Creadora del espacio Desafío Millennial, una plataforma que se especializaba en el estilo de vida millennial. Para escuchar los episodios da click aquí o aquí. 

Sobre – MUJER DE ÉXITO-: Una serie de entrevistas realizadas por Dayanara Reyes, especialmente para Revestida, para presentar y conversar con mujeres de éxito. Su trayectoria, enseñanzas y experiencias.

Cocina

¿Te gusta la cocina? estos programas de streaming son para ti

  • 12 agosto, 2021
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Santo Domingo.- Si hay algo en el mundo que todos disfrutamos es el ver buenos programas, y más aún si a esto se le unen otros temas que también captan nuestra atención: la cocina. 

Actualmente hemos visto cómo la cocina y todo lo que trae consigo ha ido ganando terreno dentro de la industria audiovisual. Cada vez se vuelve más extensa la lista de programas que basan su contenido entorno a esta temática. ¿Y qué podemos decir? la realidad es que muchos de estos programas nos atrapan, ya sea por lo creativo, inspirador o entretenido que puedan llegar a ser.

Evidentemente amamos los programas gastronómicos y si perteneces a este bando, te compartimos cuatro opciones que podrás encontrar en Netflix y que te aseguramos te encantarán.

Todo el mundo a la mesa

Uno de los factores que hace de la gastronomía algo mágico es lo variada que puede ser. Por elementos como la región, la cultura, las costumbres y los gustos de cada quien, la comida se convierte en todo un viaje lleno de sabores y sensaciones. Esto es precisamente lo que celebra Todo el mundo a la mesa, un programa en donde los más exitosos chefs del mundo se enfrentan cara a cara. 



Dentro de cada episodio de esta programación es seleccionado un país en concreto. Cada uno de los participantes tendrá que presentar, ante jurados provenientes de dicho país, sus creaciones, basándose en platos e ingredientes representativos de la nación en juego. 

Street Food: Latinoamérica

Otro de los programas que nos lleva en una excursión internacional es este. Street Food: Latinoamérica nos presenta los platos callejeros que abundan en las calles latinas. Además de mostrarnos el peso cultural y la historia detrás de cada manjar, esta docuserie expone las historias personales y reales de cada uno de los cocineros que vemos a lo largo de seis episodios.

Al igual que esta, también podrás encontrar la versión asiática de este mismo programa. Aquí la comida callejera de países como Tailandia, Japón, Corea del Sur y Singapur, son mostradas ante el público, sin dejar de lado el toque humano que brinda la programación.

Manos a las sobras

¿Eres de los que odia desperdiciar comida pero no sabes qué hacer con las sobras? Bueno, pues aquí te damos un banco de ideas. Manos a las sobras es una competencia culinaria en donde tres concursantes se enfrentan por un premio de 10 mil dólares. El ganador será el que presente los platos más sofisticados y deliciosos, hechos a partir de sobras de comida. 

Como jueces veremos al influencer culinario David So y la reconocida chef y autora de libros de cocina Rosemary Shrager, quienes serán los responsables de evaluar los interesante platos presentados por los concursantes.

Sugar Rush: Extradulce

Si te gusta la cocina pero eres de los que se inclina más por la repostería, este programa es para ti. Sugar Rush es una competencia en donde cuatro duplas de reposteros se enfrentarán entre ellos a lo largo de tres rondas distintas. En cada una de ellas, un equipo será eliminado. Los dos que logren llegar al final tendrán que luchar codo a codo para llevarse el premio en efectivo de 10 mil dólares. 

Gracias al buen recibimiento del programa, Netflix estrenó posteriormente una nueva versión. Sugar Rush: delicias navideñas, un programa con la misma logística del original, pero  la temática gira entorno a la navidad. 

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Actualidad

¿Piensas en tu ex? La gran pregunta que nos deja la serie Sex/Life

  • 19 julio, 2021
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Santo Domingo.- Comprendemos que el final de una relación no siempre es pan comido. Es común que tras una ruptura continuemos con sentimientos hacia esa persona o que de algún modo sigamos sintiendo alguna especie de atracción hacia ella. Todos estos factores pueden llegar a ser un poco abrumadores, los cuales muchas veces nos llevan a evadir una pregunta retadora, pero relevante: después de un tiempo de la ruptura, ¿piensas en en tu ex?

A decir verdad estas son situaciones de la vida real y por las que todos hemos pasado en algún momento. A pesar de no ser una experiencia atractiva cuando le llega el turno a uno mismo de vivirlo, sí que lo es cuando lo vemos en historias ficticias dentro de series o películas, ¡allí sí que saben cómo hacer drama!

Este es el caso de la nueva serie de Netflix: Sex/Life, en donde la pasión, la sexualidad y la idealización de un ex –porque se omiten los detalles de por qué rompieron–  se unen en un mismo plato, provocando así una especie de triángulo amoroso. Si aún no sabes de qué hablamos, continúa leyendo.

¿De qué trata Sex/Life?

«Su atrevido pasado sexual choca con su presente como esposa y madre de familia cuando el chico malo con quien no deja de fantasear irrumpe de nuevo en su vida», ofrece Netflix como sinopsis de la serie. La describe como una  historia basada en la búsqueda de la pasión y el deseo. 



Tras la separación de Billie de su tóxico novio Brad, esta conoce a un hombre que le brinda todo lo que en su ex no pudo encontrar: paz, estabilidad emocional y una relación saludable. Luego de conocerlo a profundidad y a la vez enamorarse, Billie decide casarse con este hombre llamado Cooper y formar una familia. Ocho años después reaparece Brad en la vida de Billie, ocasionando que todo en su vida y en su matrimonio se vuelque completamente.

Elenco de la serie

Dentro de esta historia el triángulo amoroso es creado por los tres personajes principales. De un lado está Cooper Connelly (Mike Vigel), quien es el esposo guapo, trabajador y cariñoso de Billie. Por el otro lado está Brad Simons (Adam Demos), quien es el ex de Billie y representa todo lo contrario a lo que es su esposo. En medio de ambos se encuentra entonces Billie Conelly (Sara Shahi) quien tendrá que tomar una decisión que podría cambiar el rumbo de su vida para siempre.

Sasha Snow (Margaret Odette) es otro de los personajes en esta historia. Es una profesora de psicología y mejor amiga de Billie. Como personajes secundarios están Trina (Amber Goldfarb) y Devon (Jonathan Sadowski), quienes son vecinos de los «felizmente casados» personajes principales.

¿Posibilidad de segunda temporada?

A pesar de que Netflix aún no se haya pronunciado con respecto a esto, no descartamos la idea de una continuación. La Sex/Life fue todo un éxito desde su lanzamiento y como fieles amantes de las series ya sabemos qué ocurre con las historias que son bien recibidas. Muchos ven como posibilidad el estreno de nuevos episodios a mediados del próximo año o a principios del 2023, sin embargo, nada de esto ha sido confirmado.

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RD eres tú

40 historias, 40 mujeres

  • 29 mayo, 2020
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Todos tenemos historias que contar. Nosotras queremos escuchar la tuya. Compartimos alegrías, nostalgias y sentires. Estamos aquí. Puedes envíar tu historia a: editora@revestida.com

#RDerestú

#10 Fronmy

Unos me llaman Fronmy, otros me dicen Stephanie y mi madre cuando va a reclamarme algo me llama Fronmy Stephanie. Soy de la Ciudad Corazón, Santiago. Tengo 23 años y soy mercadóloga. En enero me mudé a Madrid por estudios con la ilusión de vivir experiencias nuevas y crecer tanto a nivel profesional como personal. Me considero un ser humano común, simple y tradicional. Soy la típica dominicana, morenita, de pelo rizado, simplemente perseverante y cabeza dura cuando tiene una meta. Amo el chocolate, beber café, comer y leer. Como lo afirmó en su momento Neruda y creo que, como todos en el fondo, busco llegar al final de mis días con la certeza de que he vivido. Fronmy S. Sánchez

Esos viejos miedos

“Tocaron la puerta de mi habitación de repente y yo que estaba sentada en clase. Decidí asomarme, pero no abrir. Algo me decía que tuviera cuidado. 

Volví al escritorio y al nanosegundo de hacerlo oí la puerta abrirse. No pude evitar que se me encrespara la piel. Se hicieron paso en toda la habitación, hasta sentarse frente a frente a mí. 



Eran ellos, los de antes, los que me acompañaban todo el día y me chupaban la sangre, el aire y la posibilidad de ver la vida desde otra perspectiva. Eran ellos, mis viejos miedos. 

Creí haberlos superado pero resulta que tomaron un vuelo desde Santiago y ahora estaban sentados frente a mí, alborotándolo todo. 

Les pregunté qué querían con enfado. 

— ¿Acaso no ven que estoy en distanciamiento social por el COVID? Guarden al menos la distancia — les grité. — No se acerquen que ya no los quiero.—

Les dije que si los había dejado era porque nuestra relación era tóxica y me consumía. Les comenté que ya estaba aprendiendo a vivir con mi nuevo amor: las ganas de trabajar por mi felicidad. 

Yo les gritaba para que se fueran y ellos, inertes en el silencio, con tan solo mirarme me destrozaban. Mientras más gritaba, más cerca los sentía. 

Llegó un punto en el que ya no tenía fuerzas ni para hablar. La frustración me hizo callar y con la cabeza a punto de estallar, lo recordé. Recordé que mientras más me resistiese, mientras más tratase de obviarlos y negase su existencia, peor sería.

Entonces me senté a su lado y conversamos un rato como si fuésemos amigos. Como los amigos que somos de toda la vida. Les dije que no iba a tratar de echarlos, pero que debíamos trabajar en nuestra relación y los abracé por unos segundos. 

Ahora andan por ahí en algún lugar de la casa, paseándose por uno que otro salón. No sé en específico cuándo volveremos a tener otra discusión. No sé en qué acabará esto. 

Solo sé que en su estancia, a veces cuando nos encontramos y vuelven los escalofríos, recuerdo. Los abrazo por algunos segundos; solo el tiempo necesario para asegurarme de que no me corroen la existencia. Entonces sigo adelante… a pesar de ellos. 

#9 Cristina Rodríguez

“Sencillamente humana. Equilibrando mi profesión en comunicación y mercadeo, mis ansias de viajar y el yoga. En el fondo solo soy un conjunto de ideas sin sentido en búsqueda de un hilo conductor.” Cristina es comunicadora y actualmente trabaja como Brand Lead en Presidente.

¿Y si nos quedamos así?

Hace un tiempo, al felicitarme por mi cumpleaños, un amigo decía: “Este año no cuenta. Todo se paró, incluyendo la edad.” Sé que esta etapa, para muchos, es más fácil de asimilar como una pausa, pero creo que nada más lejos de la realidad. Algunas cosas han parado, pero muchas siguen a toda marcha. Como el fregado, por ejemplo, que se reproduce igual o más rápido que el virus. Y en la cima de esas cosas que no se detienen, está el tiempo, que con esperanza traerá la vuelta a la rutina. 

Hace unos años entendí que lo único que no se recupera es el tiempo. Por eso soy de esas personas peleonas que por un retraso de diez minutos ya está de mal humor. Sin embargo, lo que más agradezco de este nuevo estilo de vida es que finalmente tengo tiempo para aprovechar. No pierdo tiempo de trayectos en tapones, ni la agenda pemanentemente llena de compromisos. Redescubrí lo que es estar presente, la dicha de concentrar mi energía en una sola cosa a la vez, y apreciar los resultados de eso. 

No quiero que llegue la “nueva normalidad” para volver a la vida de antes. Podría aceptar esta vida con pequeñas concesiones. Soy consciente de que la mayoría ha perdido mucho por esta crisis, pero en el fondo tengo que agradecer este giro 180o que nos plantó el universo. Y es que francamente, a mí esta situación me devolvió la vida. He vuelto a ser dueña de mi tiempo y mi paz para volver a disfrutar de esas cosas que traían luz a mis ojos. Una buena lectura, o esas conversaciones en las que puedo escuchar sin límites ni despistes. El sencillamente estar, un lujo que damos tan por sentado, y tan de difícil tener. 

#8 Ashley Buret

Ashley P. Buret es una joven de 19 años que se encuentra cursando su segundo año en la carrera de Comunicación Social y Medios Digitales, impartida en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Creativa, disciplinada y con muchas ganas de aprender. 

El cántico de los pájaros

Todo el planeta se está enfrentando a miles de pérdidas humanas según pasan los minutos; hasta los que estamos bien, la estamos pasando mal.

Lo que antes me preocupaba, -como apresurarme para desayunar y salir lo más rápido que pueda o estresarme porque el tráfico me hará llegar tarde- ya no es lo mismo, porque ciertamente hoy es diferente y ya las cosas no son como antes.

Llevo meses encerrada entre las mismas paredes de siempre y solo el universo sabe cuántos días más tendrán que pasar. Los horas transcurren y lo único que parece cambiar es el número de casos, que siguen aumentado y que con ellos se llevan la opción de vivir tranquilamente, una vez más, hacia un espacio totalmente diferente al que nos encontramos. Ya no recuerdo cómo se sentía no tener que pensar dos veces antes de salir a la esquina.

Antes me preguntaba a mí misma cosas como: “¿podré obtener el trabajo que quiero?” o “¿al profesor le habrá gustado mi ensayo?”, pero ahora la cuestionante ha cambiado a “¿cuándo volveré a ver la luz del día directamente y no a través de cristales o ventanas?”

Qué bonito ha de ser vivir como los pájaros que siguen cantando como si no estuviera pasando nada. 

#7 Solangel Valdez

Directora de comunicaciones del Ministerio de la Mujer. Solangel es fotógrafa, escritora, investigadora y trabaja arduamente por los derechos de las mujeres en nuestro país.

De orcos, frustraciones y azahares

Mi día empezó a las 5 de la mañana, y tras 40 minutos en carretera llegué a la capital. Intenté entrar a un supermercado pero después de 15 minutos en fila abandoné por el desorden, besos y abrazos incluidos entre los tertulianos que al parecer se citan cada día para verse allí. 

Ataviada con mascarilla de tela doble, guantes, zapatos cerrados, mis gafas normales y pañuelo en la cabeza, me fui a un banco en una plaza y, ¡oh! delicia, en 20 minutos hice mi diligencia y salí, atisbé la fila del supermercado de al lado y me dije no, tengo que comprar un abanico y aquí no venden, así que me voy a uno donde esté todo lo que necesito. 

Al llegar al carro, me limpio las manos con toallitas húmedas, a las que vacío un frasquito de alcohol al 70% y alzo el vuelo. En otro supermercado hice 45 minutos de fila, en orden, con respeto y en una hora estaba fuera con todo lo que requería, menos pollo que no había. 

Crucé a la zona oriental a llevar el abanico a mi sobrina Camila, a quien no pude besar ni abrazar. Tampoco a mi hermana y mi cuñado, quienes me pasaron un plato de comida que apuré en el mismo carro para devolverme hacia San Cristóbal de inmediato. Eso dolió, me entristeció y en ese momento fui más consciente de los estragos emocionales de esta crisis sanitaria.

De ahí me fui a otro supermercado a buscar el pollo y ¡Eureka! A las 2:30 de la tarde la fila es más corta y avanza rápido (tal como avisan en sus redes sociales). Y había pollo, salami y papel de baño a montones. 

Noto a la gente demasiado relajada. Unas personas más que otras, menos en lo de comprar comida como si mañana anunciaran guerra.

Sentada en mi mecedora y entre el vaivén y el embriagante aroma a azahares se alivia la carga de un día muy agitado, dormito escuchando el concierto nocturno de los grillos y las chicharras, interrumpido por algún imprudente motorista que rompe el toque de queda desafiando a las autoridades, a la vida o a la muerte. No lo tengo claro.

Abro los ojos y afuera pasa una figura enorme, horrenda, de expresión maligna y que identifico como un orco, esos guerreros feos y despiadados de «El Señor de los Anillos». Detrás viene otro, arrastrando su mazo amenazante y revisando cada rincón de la calle. Me quedo inmóvil mientras el horror pasa. 

Una brisa fresca me trae esa bocanada del perfume de las flores de la mata de naranjas agrias y despierto. No hay orcos, solo dos muchachos que retozan en medio de la calle y vociferan burlas que nadie escucha en el camino desierto. Los miro, reclino mi cabeza y respiro profundo, intentando abrazar a los míos en la imaginación y preguntándome: ¿cuándo podrá ser? 

#6 Onysela Valdez

Periodista, con especialización en producción de televisión y relaciones públicas. Fue corresponsal internacional de la cadena Univisión. Actualmente realiza trabajos de Relaciones Públicas y otros relacionados con la comunicación. Es la creadora del blog Mis Viajes Mi Destino, donde quiere concientizar sobre la importancia que tiene viajar para la calidad de vida las personas.

Mi vida en cuarentena

Este cuento nos cambió a todos, abruptamente. Algunos, como yo, nos resistíamos a pensar que lo que parecía sacado de Netflix pudiera hacerse realidad.

Nunca pensé que me vería en la necesidad de recluirme en casa y mucho menos diciéndoles a otros que posterguen sus viajes. Los que hacemos contenido sobre turismo hemos tenido que sacar la creatividad a flote y auxiliarnos de la tecnología (bendita sea). Conformarnos con viajes virtuales. 

En los primeros días de cuarentena, como muchos, sentí angustia, un nudo en la garganta constante, estuve irritable. Sentí dudas y temores.

Luego fui buscando un balance, adaptándome, como hacemos los seres humanos en tiempos de crisis. Hice las paces con pensamientos que no parecen de “Ony” y concluí que son sentimientos normales y a veces necesarios para recordarnos lo frágiles que somos, que el mundo te puede cambiar de un día para otro, que no tenemos todo controlado.

En estos días he tratado de conocerme más; de reconocer y trabajar lo que entiendo son algunos de mis tantos defectos, como ser más paciente y tolerante.  Me he propuesto también ver el lado positivo que puede tener un plan B ( ¡no me gustaban!), en soltar y tener más fe.

Me ha dado con pensar también en cómo solemos postergar. Ahora quisiéramos estar haciendo mil cosas que sencillamente tendrán que esperar. ¿Cuántos no podrán detectar una enfermedad a tiempo?, por ejemplo. Me pudiera estar pasando a mí, que debí ir a mi chequeo anual a inicios de año.

Por lo tanto, me propuse un decálogo de cosas para hacer cuando salgamos de esta situación, que serán tan distintas para cada uno, como distintos somos los seres humanos. En él incluí puntos como ir a mis chequeos y revisiones médicas con puntualidad hasta poner más empeño para planificar varias ideas de proyectos que tengo en el aire.

Finalmente, me hice la pregunta del momento: “¿Cómo será mi “new normal” (o como se le quiera llamar) cuando pase la cuarentena?

Tengo algunas ideas de cómo me podría afectar, desde mi modelo de mundo. Porque, aunque estamos todos en el planeta en esto, sabemos que cada uno está aprendiendo en este proceso sobre la marcha y lo vive conforme su visión. 

Creo que de esta saldré con menos temor al futuro y a los cambios. Me he dado cuenta también que puedo vivir con menos cosas, ahorrar más. Y estoy determinada a poner en práctica lo que me he dicho siempre (y no siempre lo he aplicado), a no darle tanta mente a las cosas, ni gastar energía en lo que no valga la pena. Tenerlas muy claras mis prioridades.

Lo cierto es que lo que tú y yo pensemos podría estar condicionado por el futuro cercano. Así que dejaré un buen margen para ver qué pasa en la marcha, sin nunca perder la fe en la capacidad de la humanidad para vencer barreras y salir adelante. 

#5 – Kilia

Kilia Llano es reconocida internacionalmente por sus obras de street art y muralismo, pero esta artista dominicana tiene en su haber una prolífica trayectoria que le ha llevado a incursionar en ilustración editorial y pintura en sus diferentes manifestaciones. Además es profesora de arte y ha participado en varias iniciativas sociales formando a jóvenes de escasos recursos, merece destacar el proyecto “Muralizar la frontera”. 

En tiempos de Corona

Aquí sentada, en mi día número 68 de confinamiento, tantas cosas han cambiado para mí. Más que encierro en un lugar físico, diría que mi confinamiento ha sido, más bien, del alma. Ha sido un viaje interior para mí donde la vida, el universo o Dios me han hecho plantearme tantas cosas y sobre todo me han hecho descubrir tantas cosas, que de seguro nunca jamás seré la misma persona. 

Lo más duro de todo ha sido no tener a mis hijos conmigo, esa ha sido la prueba más dura de todas las que he vivido en mi vida, incluso mucho más que aquel 23 de mayo de 2012 después de mi operación de la cabeza que significó un antes y un después en mi vida, ni siqiuera eso se compara a lo que ha significado estar separada de mis hijos en momentos como estos y no estar con mis padres durante la enfermedad de mi papá. 

Mientras mi hija de apenas 18 años ha enfrentado esta pandemia sola en un apartamento en Madrid y mi hijo con su padre (por suerte) en Santo Domingo, yo desde lejos en otro país me despierto cada día con la incertidumbre de saber cuándo podré volver a mi casa y abrazar a mis hijos al mismo tiempo. 

Todas estas horas de soledad me han mostrado claramente dónde quiero estar cuando todo esto pase, con mis hijos adorados a los que extraño más de lo que cualquier palabra pueda expresar, con mi familia que me ama, mis amigos y mi casa, ese pequeño bohío sin lujos pero acompañada de los dos mayores regalos que me ha dado la vida: Daniela y Miguel Angel. 

Mientras tanto cada día me levanto y solo pienso: “aguanta Kilia, que cada vez falta menos”.

#4 – Geraldine

Geraldine de Santis es docente, escritora, traductora e investigadora ítalo-dominicana. Desde el año 2006 escribe narrativa juvenil e infantil, además de publicar investigaciones históricas sobre personajes y temas del S. XIX en el Caribe. Actualmente ocupa el cargo de Presidenta de Ibby República Dominicana, organización adscrita a la Unesco que difunde e internacionaliza la literatura infantil y juvenil escrita por dominicanos o sobre temas dominicanos.   

Salvada por la ventana

Se me acababan opciones que evaluar cuando llegué al pequeño estudio de cuyo ventanal exterior colgaba un letrero que decía «SE ALQUILA» en letra roja. Capturada por una curiosidad difícil de racionalizar, que me ha acompañado a menudo en las decisiones importantes de mi vida, a los pocos días entré junto al agente inmobiliario para darle un vistazo al interior del segundo nivel. Sí, por fuera lucía como un típico residencial ochentero, sin demasiados detalles donde descansar la vista, con uno que otro imperfecto por el paso del tiempo, un par de vecinos metiches sin más nada que hacer que mirar hacia afuera…pero dentro, ¡dentro la gran sorpresa!: altísimo techo, ventilación insuperable, y como abrazo de bienvenida, la claridad intempestiva que entraba no solo desde el enorme ventanal, que encuadraba a la perfección el verdor de la arbolada danzante, sino de las ventanas laterales. No hubo lugar a dudas. Ese sería mi próximo hogar-estudio donde concluir un par de proyectos que me hacían ilusión.

La elección se reveló acertada porque adelantando a un par de años, cuando me llegaron desde Italia las nefastas noticias de una inminente pandemia de un virus mutante, primero por parte de una prima y luego de una hermana, con su contundente urgencia compartida de que me preparara cuanto antes, lo primero que hice fue revisar el entorno dentro del estudio para adaptarlo a un periodo indeterminado de confinamiento. Las redes, noticieros y diarios no hacían otra cosa que repetir lo que hacía dos semanas me habían avisado mis familiares…y aunque a menudo la pesadez con que mi mente procesa las malas noticias me impulsa a metabolizarlas con una larga caminata, yoga frente al ventanal, siestas o simplemente escritura, el factor sorpresa no me dio tiempo a demasiadas consideraciones, por no mencionar el tema espacial: no se podía salir.

Diez días antes de que anunciaran la cuarentena en Santo Domingo, saqué las enormes fundas azules de Ikea, las llené de provisiones con varios viajes al supermercado, limpié y doné ropas y objetos, organicé el espacio…y me acuartelé en casa. A medida que pasaron –y pasan- los días, por momentos me sorprende la luz que entra y se posa como una caricia sobre mi antebrazo desde el ventanal. Como un constante recordatorio del mundo exterior, me giro y a través del cristal veo que una pareja de aves prepara un nido en uno de los maceteros de mi ventana, oigo la risa y los llantos de mis vecinitos desde su balcón en el edificio frente al mío; me saludan con sus pequeñas palmas abiertas como estrellas, uno está subido a un triciclo…y dejo de escribir. Me acuesto en el sofá frente al ventanal y el sol me arropa por completo, las ramas bailarinas me invitan a soltar las imposiciones que sostengo para sentirme un poco más «en control» y sin darme cuenta cierro los ojos y caigo en un profundo sueño.

Cuando me despierto son las siete de la noche y la luz de los faroles releva la del sol, recordándome que es tiempo de continuar las traducciones pendientes…no sin antes agradecer por aquella tarde en que la curiosidad me hizo posar la vista en un ventanal que ahora es el centro de estos inusuales días, mi conexión con la vida allá afuera…y que me confirma con su luz y su verdor que tarde o temprano uno siempre encuentra lo que anda buscando, o que lo que se anda buscando lo encuentra a uno…antes, durante y después del confinamiento.    

#3 – Angie

Angie Díaz es estratega creativa, diseñadora gráfica e ilustradora. Enfoca su trabajo hacia el mundo del desarrollo colaborando con diversas instituciones gubernamentales y no gubernamentales como Plan Internacional y UNICEF. Ha dado forma a importantes proyectos como las campañas Aprender Sin Miedo, Por Ser Niña y La Peor Novela. Es profesora de escritura creativa en su alma mater, la Universidad Iberoamericana, jefa de creatividad en The Atomic Garden y es además una obstinada activista pro mujer.

Cuando esto termine

Ayer me lavé las manos más de 30 veces, limpié todo con desinfectante aunque nadie ha venido en tres semanas. Estoy segura de que el enemigo está en el pasillo, detrás de mi puerta, lo puedo escuchar burlándose de mí, se sabe mis dos nombres y mis cuatro apellidos, me invita a salir. Yo trato de calmarme, como me ha enseñando la doctora, inhalo por la nariz durante dos segundos, pauso por dos segundos y exhalo por la boca durante dos segundos más. Pero hoy decidí dar el paso, hoy es un día importante, esto ha terminado y voy a salir, estoy tratando de no concentrarme en la ansiedad de poner un pie fuera de la casa, de bajar los 36 escalones de mi edificio, de caminar hasta el Parque Duarte, de estar entre la gente, de que me toquen el hombro para pedirme direcciones a algún lugar o que cuando finalmente logre llegar al banco del parque, alguien quiera compartirlo conmigo. Eso sería, para mí, lamentable. No imagino cómo podría salir de una situación así. Me entraría de nuevo el pánico, querría salir corriendo, pero por supuesto el miedo me inmovilizaría y ahí quedaría sentada hasta que cayera la noche y pudiera encontrar el valor de volver a casa.

Mi proceso ha tenido sus altibajos, atrapada en las cuatro paredes que deberían hacerme sentir segura. Estoy segura, hoy es el día, terminó mi confinamiento, el mirarme al espejo, el depilarme las piernas con mis pinzas botas, el atiborrarme de malvaviscos, el ignorar el mundo exterior. Lo hice, abrí muy despacio la puerta y salí. Me armé de valor y salí. Bajando las escaleras, me topé con la señora del segundo piso, que con un miedo familiar me gritó: “¡Vecina, métase a la casa que empezó la cuarentena!”.

#2 – Norca

Norca Amezquita (@norca17) es diseñadora gráfica y directora de arte. Tiene un proyecto propio @mediaisla_rd en el que realiza ilustraciones digitales inspiradas en la esencia dominicana. Nos cuenta su historia.

Se hace lo que se puede… 

Siendo diseñadora gráfica y freelance y trabajando desde casa hace poco más de 2 años, lo de #quédateencasa ha sido un poco menos difícil, ya que los cambios y ajustes a la “nueva normalidad” han sido ligeros y he podido mantener el mismo ritmo de vida, soy de acostarme y levantarme temprano e intento llevar mi rutina de siempre: hacer ejercicio, desayunar, una buena ducha y a trabajar el resto del día en el espacio que he diseñado para eso en mi nuevo bohío, como le llamo a mi apartamento, con pausas para cocinar, comer y hasta disfrutar de una siesta.

Lo que sí es cierto, es que miro a la calle desde mi balcón mucho más que antes, no sé qué espero ver… Afortunadamente tengo muchos árboles enfrente donde los pajaritos se pasan el día revoloteando y su canto es el protagonista estos días en vez de los bocinazos y es realmente hermoso, además, hay una gran cantidad de mariposas amarillas agitando sus alas por todas partes; esto me trae recuerdos de mi niñez, la cual se desarrolló en una calle donde había muchos solares vacíos y las mariposas amarillas eran las reinas del barrio. 

Pensar en mi niñez, las horas que pasaba jugando con mis amiguitos vecinos, recordar la voz de mi mamá gritando mi nombre para que subiera a comer o a cenar, me produce una sensación extraña, por un lado me saca una sonrisa, pero por otro, me hace pensar en todos esos niños acostumbrados a jugar libremente en calles y parques y no puedo evitar sentir un poco de pena por ellos, ahora encerrados en sus casas, pero bueno, son otros tiempos y ellos tienen su manera de entretenerse…

Cocinar y fregar… bueno, afortunadamente me encanta cocinar, aunque fregar no tanto, pero cuando vives sola no hay a quien dejárselo, así que en ese departamento no hay mucho qué hacer, musiquita animada y a ponerle ganas, limpiar mi bohío es fácil porque es pequeño y lavar la ropa es sencillo, pues no ensucio mucho.

Pero a pesar de todo, tengo días muy malos, esos días en los que se te cuela una mala noticia en un chat de WhatsApp o alguien te llama para “informarte” de alguna tragedia, una nueva teoría de conspiración y se me dispara la ansiedad, es por eso que he bloqueado ciertos temas de redes sociales, he silenciado grupos y me he quedado con mi red de apoyo, mis amig@s del alma, esos que si te tienen que decir par &%$# te los dicem y tú se los agradeces, nos animamos mutuamente y esto es algo que realmente he valorado estos días, no es que no lo supiera de antes, pero ahora es más evidente y lo agradezco profundamente.

Lo que realmente es muy difícil es no ver, besar y abrazar a la gente que quiero: mi mamá, mi hermana, mi cookie Nico, mi cuñado, mis ti@s, mis amig@s, pero bueno, al menos nos quedan las videollamadas mientras tanto nos volvamos a ver.

#1 – Miguel

Ana Blanco, nuestra editora comienza con la primera historia. Y ella decidió hacerlo a través de la visión de su hijo Miguel de 14 años con un poema escrito por él.

Realidad

Las personas son extrañas,

las personas son raras,

hacen toda clase de artimañas,

la mayoría, chorradas, pero esa es la realidad.

La mayoría solo quiere encajar.

Pero no todos en esta categoría están.

¿Por qué hay que utilizar la crueldad?

La mayoría, solos están, y esa es la realidad.

Intentan hacerse más grandes,

Intentan hacerte más pequeño,

lo que no saben es que solo están más distantes.

Pero seguirán intentando aniquilar tus sueños, y esa es la realidad.

No te debería afectar, te dices,

Buscaré ayuda, te dices,

Pero les sigues haciendo caso, les permites…

Y cuando te das cuenta, te perdiste, y esa es la realidad.

Las personas son despiadadas,

las personas son crueles,

Te traicionan a tus espaldas, te duele como una espada clavada, aunque ya lo esperabas,

Si permites que te molesten, te lo restregarán en la cara hasta que vean rabia, pero esa es la realidad.

Por suerte sé que tengo que ser fuerte.

Prefiero ser diferente.

Mientras pueda ser yo mismo, no me siento perdido.

No importa lo que digan los demás, porque esta es mi realidad.

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En @RevestidaMag, hemos creado esta columna inspirada en situaciones reales que han pasado algunas de nuestras lectoras. Cada entrega, tendrá una historia, contada desde el punto de vista de sus protagonistas y envueltas en algunos detalles de redacción de nuestro equipo. Esperamos que te identifiques con algunas de ellas y si tienes otras que contar, no dudes en hacernos parte de tu forma de recuerdo. Envíala a editora@revestida.com… Solo develaremos tu nombre, si así lo quieres. Cuéntanos, ¡todas tenemos alguna anécdota que mueve las emociones!

La razón de mi anécdota

Se acercaba la boda de una buena amiga y todas las conocidas en común solo hablaban de sus respectivos vestidos para lo que sería esa gran noche. En cada conversación, me preguntaba mentalmente: “¿Y qué diantre me iré a poner? Imaginen, debía ser algo fino, elegante, a la moda; pero que no cayera en recargado ni ostentoso. Justo ahí, comenzó mi travesía de “detective privado de ropa al alcance de mi bolsillo” … Faltaba aún un mes, por lo que tenía tiempo suficiente como para estructurar mi mapa de rutas para llevar a cabo dicha investigación.

Comencé a orientar conversaciones que me permitieran obtener nombres y recomendaciones de tiendas donde podía encontrar un vestuario cómodo, algo exclusivo, que fuera una belleza y que no me dejara tuerta. Es decir, que no tuviera que donar ninguno de mis ojos para poder costearlo. Por lo menos, cada semana obtenía dos nombres de tiendas o boutiques que luego visitaba. Como todo detective de serie de Netflix, tenía una pequeña libreta en donde iba haciendo las anotaciones y el progreso de mi investigación. Puedo decir, que gracias a esto descubrí nuevas calles de la ciudad que en mi vida hubiera conocido, nuevos negocios y hasta conocí un gran grupo de mujeres emprendedoras que tenían sus propios talleres o que exploraban los mercados del mundo buscando piezas para revenderlas.



El vestido perfecto

A veces entraba a esas tiendas toda decidida, emocionada hasta que… preguntaba el precio. “RD$59,400”, me respondió una vendedora cuando le pregunté el precio de un vestido rojo que hasta ese momento lo llamé “el perfecto”. Creo que tragué en seco tan duro, que los otros clientes que en ese momento estaban presentes lo escucharon y según yo y mis adentros, se voltearon a mirarme. Me sentí ser la lombriz en un gallinero. Solo atiné a decir: “Déjame probármelo” … pero mientras caminaba al vestíbulo ya estaba convencida de que no valdría la pena hacerlo. Ese era un precio que solo podía pagar si tomaba un préstamo… y claro, si enloquecía.

Y antes de llegar el final de mi estadía en esa tienda, ya había maquinado cuál iba a ser esa respuesta que justificaría ante la vendedora mi razón de no concretar aquella compra ¡sin nunca revelar el estado poco anímico de mi bolsillo!: “Muy lindo… pero me queda algo estrecho”. ¡Mentiraaa! Era el mío… me quedaba fenomenal. JLO era simplemente una desaliñada delante de mí. Estaba de ir hasta a los Golden Globes, ¡que boda ni boda! En ese vestido yo era una diva, una personalidad… pero mi cartera, mis cuentas por pagar ni mi bolsillo pudieron comprenderlo.

Después de ahí, salí a ver que conspiraba el universo conmigo. Y bueno, creo que de ser por el universo yo hubiera sido la Cenicienta, porque mi reloj nunca marcó las 12:00. O sea, ¡nunca vi nada que me gustara y que pudiera comprar! No sé por qué mi gusto se antojó de tallas en las que no cabía o de vestidos que no podía pagar. “Que bello está este, mira… puedo comprarlo”, me decía a mí misma y cuando miraba la talla; para caber ahí simplemente tenía que ser una firme partidaria de padecer anorexia. ¡Por qué los vestidos hermosos son para mujeres que la vida nunca les ha enseñado que todo el que come harina engorda!, gritaba al cielo como si se trataba de una escena de novela mexicana en donde a la protagonista se le acaba de morir su mamá. Con todo y rímel chorreado.

Otras formas de obtener un vestido para ir a una boda

En fin, entre conversaciones, alguien me habló de alquilar un vestido… así podría estar fabulosa, sin tener que gastar una fortuna. Fui a varias… pero ahí, mi gusto también me jugó chueco: todos los vestidos que me gustaban seguían estando a un precio elevado; sobre todo, si recordamos que debía devolver la pieza a los dos días. Solo me decía: “Pero para dar este monto por una pieza que al final tengo que devolver, mejor me lo compro y me quedo con ella” … Lo que se traduce al dicho “que la operación fue un éxito, pero se murió el paciente”.

Así fue como, una amiga luego de decirme “desactualizada y poca moderna” me motivó a buscar y comprar mi pieza por Internet. “Por supuesto, ¡cómo no lo pensé!”, paradójicamente pensé. Pero, esperen… yo nunca había comprado nada por esa vía. Y ya no podía preguntarle a mi amiga, porque si hizo un drama por qué le dije que solo había buscado en tiendas físicas, imagínense si le decía que nunca había explorado Internet dentro de mis compras… Itatí Cantoral, y la escena de maldita lisiada, era poco exagerada ante la algarabía que ella haría. Por eso, mejor me fui a ver tutoriales en YouTube y bueno, me decidí a hacerlo. Siempre, cuidando que mi amiga no se enterara de que era una novata… una vil novata.

Vi bellezas muy caras, otras a buen precio; pero al fin, tenía en mi lista de deseos tres hermosos vestidos y solo pensaba “¡esto es increíble, cuántas opciones, cosas lindas y que puedo pagar”! Estaba emocionada, feliz. Y llegó la hora de pasar esos vestidos de solo un deseo, a una venta final. Y mientras hacia clic para completar el pago, me sentía airosa, ganadora… tres vestidos ¡por lo mismo del alquilado y eran míos!!! Mis carcajadas parecían de una bruja, cuando el hechizo le resulta…

Bueno, tras mi hazaña, estuve feliz toda la semana. Ya no tenía qué pensar en volver a salir, a caminar y ver tiendas… con tanta felicidad, era de esperarse que teníamos que juntarnos Ana y yo, para mostrarle mis vestidos, la compra inteligente que hice… y claro, estaba loca por decirle “y esooo, que es mi primera compra por Internet’, pero por razones que ya conocen obviaría esa parte.

«Fue más la sal que el chivo»

Fuimos y nos tomamos unos cafés y unas cuantas chucherías que dieran energía para chacharear toda la tarde. Cuando decidimos irnos, solo pensé que la cuenta la debía pagar yo porque, total, había ahorrado un dineral en las compras de esos vestidos. Así que le dije con seguridad, “¡deja, que yo invito!”, mientras apartaba la mano de ella de su monedero, cuando intentaba buscar dinero. Un minuto más tarde, me dice el cajero: “Señora, la tarjeta es rechazada, al parecer no tiene fondos” … “¿Cómo que no?, claro que sí, pásala de nuevo”, le dije preguntándole mentalmente “y tú, ¿qué te ha llegado a creer al decirme a mí que mi tarjeta no tiene, jum”. “No, no pasa”, volvió a recalcarme con una cara que me dio a entender que ya esto era una revancha personal. “Espera, entonces… voy a llamar al banco… porque no puede ser”, le dije. Estaba decidida, de mostrarle a ese que yo no era una pobretona, que era mentira que mi tarjeta, mi única tarjeta, estaba vacía… ¡pero ven acá, oh oh!.

Bueno, llamé y hablé con el asistente del servicio al cliente del telebanco… y cuando le cuestioné que por qué me decían que no tenía fondos, casi acalorada e indignada, me dijo: “Usted incluso está sobregirada”… y yo ahí ya si que no aguanté: “¿Sobregirada, yo?”, pregunté en shock y agregué “eso fue que me clonaron la tarjeta”. Y ahí vuelve a salir la voz masculina: “Bueno, señora, veo que su última compra fueron tres vestidos por un valor de 1,500 dólares cada uno” … “¡¿Cómo?!, ¿usted dijo DÓLARES? ¿Esos precios NO eran en pesos?!! Justo ahí colgué la llamada, con las manos temblorosas, con la boca abierta y ojos sobresaltados… nerviosa y con el sentimiento de que no superaría esta quiebra… sí, mi compra fue por equivocación cuantiosa.

No obstante, si me preguntan qué fue lo peor de mi experiencia y novatada les digo que al final tuve que contarle todo a Ana… tantos tutoriales en secreto, para nada. “Solo a ti se te ocurre no preguntarme”, decía ella mientras pagaba los cafés. Así, mientras ella hacía su drama… yo moría.

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Actualidad

Momentos inolvidables de los Premios Soberano

  • 17 marzo, 2014
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El espectáculo de los Premios Soberano se convierte en toque de queda para la sociedad dominicana, pues aquí se reconoce una de áreas que más nos apasiona: el arte. Hicimos un recorrido por esos momentos inolvidables, para ir preparándonos sobre lo que nos traerán este martes 18 de marzo la Cervecería Nacional, la Asociación de Cronistas de Arte, los productores, invitados y artistas encargados de este evento.

Soberano, soberanos, casandra, momentos, inolvidables, Premios SoberanoCelia Cruz diciendo «azúcar» mientras agradece al público dominicano por su reconocimiento recibido en el año 2006.

«¡Ay señores qué escándalo!». ¿Recuerdan la producción del año 2007 en que Lumy Lizardo imitó a Charityn Goico?



Consideradas ‘eternas rivales’ de la televisión dominicana, Georgina Duluc y Luz García presentando una nominación juntas. Su discurso picante entretuvo al público de los Premios Casandra 2012.

La dramática llegada de La Materialista a la alfombra roja de los Premios Soberano 2013.

Pero si de revolución en pasarela de alfombras rojas  hablamos, otra de las figuras que más se han destacado en la historia de los Soberano, en ese entonces Casandra,  ha sido Georgina Duluc en su vestido de Carey.

Georgina Duluc 2003 rostro