Belleza

Expresa tu mood con una peluca

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  • 28 agosto, 2019
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Existen muchas razones para utilizar una peluca: tu peluquera no entendió cuando le dijiste “solo córtame las puntas” o simplemente tu mood está para tener una melena de 30 pulgadas en color fucsia.

Un día rosado y corto. Otro azul y rizado. Y otro rubio con puntas rojas… ¿Por qué no?

Sea para dar “pelucazo” un fin de semana o para ir a la oficina, Pinka, maquillista y propietaria de una tienda de pelucas, nos contó todo sobre este accesorio.

Instrucciones para dar “pelucazo”

 “Una de las ventajas de las pelucas es la facilidad con que puedes cambiar de look sin necesidad de ir a un salón… Si tienes el pelo sucio y no tienes tiempo de lavarte la cabeza o hacer una fila para arreglarte, agarras tu peluca, tu ropa y te maquillas… y te fuiste normal”.

Otra de las tantas razones por las cuales la artista del maquillaje recomienda el uso de este accesorio es “el efecto invernadero”, metodo creado por ella. “Consiste en aprovechar el tiempo de utilizar una peluca para hacer crecer y fortalecer tu cabello”.

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De manera jocosa, Pinka nos dice “¿te imaginas, yo que tengo el cabello negro, el proceso que tengo que pasar para tenerlo rubio? Con una peluca tienes tu cabello rubio”.

La peluca perfecta

Pero, ¿qué tipo de pelucas deberías adquirir? Hay dos tipos:

*Las sintéticas: su utilidad dura entre seis y 12 meses. Pinka recomienda “no llevarlas a algo fuera de lo normal. Si te compraste una peluca lacia, no intentes rizarla. Si es con rulos, no la planches. Esto puede dañarla, no es pelo natural”.

*Las de pelo natural: duran tres años o más, “todo va a depender del trato y cuidado que le tengas”. A estas se “les puede hacer lo que sea, teniendo en cuenta que no van a volver a crecer”.

¿Lace front o full lace?

Ambos tipos de pelucas suelen tener una malla fina transparente en la que se atan individualmente los pelos, lace.

En una full lace la malla de encaje cubre toda la cabeza. “Las full lace son realmente, entrecomillas, la mejor opción porque son más ligeras. Al ser completas son más respirables y te las puedes poner durante un largo tiempo. Suelen ser, por lo general, de cabello natural”, nos explica Pinka.

Sin embargo, ella prefiere las lace front, aquellas que tienen la malla solo en el frente.  “Yo realmente recomiendo más una lace front, a pesar de todas las cosas buenas que tiene la full lace. Tú misma te la puedes poner en tu casa. La full lace tiene que coserse”.

¡Cuidado!

El uso de pelucas tiene sus riesgos.

Incluso en el mejor de los casos, no se recomienda pasar más de 6 u 8 semanas con una puesta. “Eso es teniendo el cabello debidamente trenzado para que no se enrede y para que el sucio no lo estropee”.

Pinka hace énfasis en no sobrepasar ese tiempo, y aunque “lo lógico es dejar el pelo descansar por lo menos una semana, si duraste mucho tiempo con ella”, puedes volver a colocártela. Añade que el procedimiento de lavado y desenredado debe ser con mucho cuidado. Siempre es bueno ayudarse con goteros para el fortalecimiento del cabello.

Advierte que la mala instalación de la peluca causa la caída del pelo:

“Las lace front llevan una correcta colocación de pegamento en toda la orilla del cabello, si la persona que la colocó no sabe utilizarlo debidamente y tampoco sabe retirarlo, puede provocar algún tipo de alopecia en ese lugar donde pusieron el adhesivo capilar, aparte de que también se puede caer el cabello si no sabe retirarlo”.

Así que, si te decides por usar una peluca, procura instalarla de manera correcta y acudir a un especialista ante cualquier cambio en tu cabellera.

El costo de una peluca depende de diferentes variables. Pero puede ir desde 3,000 pesos dominicanos, hasta 1,000 o 1,500 dólares”.

Familia

¿A qué se exponen nuestros hijos en las redes sociales?

  • 2 agosto, 2017
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Si bien es cierto que las redes sociales han llegado a brindarnos un estilo de comunicación más rápido, moderno y económico y que constituyen al igual una plataforma de acceso a información e interacción con personas a nivel mundial, no es menos cierto que muchas veces tanta accesibilidad puede resultar preocupante para los padres y peligrosa para los hijos, sobre todo si son menores de edad.

En estos días hemos visto cómo se ha estado hablando de contenido expuesto en Internet tanto en forma de retos que superan uno al otro en peligrosidad y de igual forma series de adolescentes que tienen como factor común el tema del suicidio, tema que en los últimos años ha tomado fuerza, ya que un alto porcentaje de personas que luego de consumar el hecho han dejado algún vídeo o mensaje que a su vez ha sido difundido por las redes sociales; es importante destacar que las redes sociales en sí no resultan dañinas para nuestros hijos, la diferencia radica en el uso que se le da a las mismas y el poco cuidado que se tiene al no monitorear y permitirles el acceso a ciertos contenidos e información.

En el caso de los retos como la “ballena azul” donde se pone claramente en riesgo la vida de la persona que lo acepta, es destacable que son ideados por personas con trastornos y enfermedades mentales las cuales propician que un público con ciertas características se interese y lo logran actuando de manera fría y calculadora a la hora de seleccionar a sus víctimas.



¿Es mi hijo una posible víctima?

Como ya hemos dicho, las redes sociales son una plataforma de acceso a todo el mundo y nuestros hijos no son la excepción, por lo que no están libres de recibir cualquier propuesta o conocer a alguien inadecuado por esa vía. La gran diferencia radicara en qué tan fuerte y saludable sea la relación con mi hijo, ¿qué tanto confía en mí? ¿Qué tan sana es su autoestima? ¿Qué tan amado y comprendido se siente? ¿Qué tanto le escucho y me intereso por lo que le pasa? ¿Qué tan importante le hago yo sentir día a día? ¿Qué tanto sé yo cómo le va en el colegio? ¿Con quiénes se junta? ¿Cuáles son sus intereses? ¿Está feliz? Si tomamos todo esto en cuenta es muy difícil que nuestros hijos se vean envueltos en trampa cibernética alguna, ya que quienes caen en ellas son quienes buscan en otros ambientes el sentido de pertenencia, amor y aceptación que no reciben en el hogar y que indiscutiblemente esperan y necesitan.

¿A cuales señales debo prestar atención?

Si notamos que nuestro hijo está distinto, si está irritable o nervioso, se aísla, tiene cambios en su rutina, cambios en su apariencia, su alimentación, los lugares que frecuenta, la forma de arreglarse, si no acostumbra a mentir y descubrimos que lo hace, y si pasa más del tiempo acostumbrado en Internet, entonces necesariamente se debe indagar que está pasando.

¿Qué hacer como padres?

Ante esta y tantas realidades difíciles a las que se enfrentan hoy en día los padres en la lucha para formar hijos saludables lo primero y fundamental será hacerles sentir amados e importantes y esto debe hacerse de forma incondicional, aceptarles tal y como son y no como quisiéramos que fueran.

Un segundo punto son las reglas en el hogar, ya que como sabemos un niño o un adolescente sin límites claros se sentirá siempre desorientado, partiendo del tema en cuestión el uso y el acceso a contenido en las redes debe estar siempre regulado por un adulto responsable.

Un tercer punto es interesarnos por lo que les interesa y conocer cómo piensan, esto favorece mucho a una buena comunicación.

Un cuarto punto es validar sus esfuerzos y logros pero sin hacerles sentir culpables cuando fracasen o cometan un error, sino más bien motivarlos a hacer el cambio necesario y seguir adelante. Esperando que den lo mejor de sí y no que sean perfectos.

El quinto y último punto, es fomentar actividades que fortalezcan la convivencia diaria fuera de las redes sociales y la tecnología, dedicar tiempo a hacer cosas juntos, la diversión y el disfrute de las cosas esenciales de la vida.

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«Déjame Crecer» es una campaña sin fines de lucro que busca orientar, informar y educar a padres, madres, educadores y a la población en general sobre temas que afectan el desarrollo integral de nuestros hijos.

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