Etiqueta: colores
La teoría del color es un tópico que trata desde la parte psicológica hasta las percepciones más apegadas a la estética y la conceptualización. En esta ocasión, comparto con ustedes una de las vertientes más importantes de este tema: el aspecto cromático conjugado.
El círculo cromático es una herramienta multifuncional que permite clasificar los colores partiendo de su escala básica de composición (colores primarios, secundarios y terciarios), su nivel de temperatura (colores cálidos y fríos) y su esquema de combinación partiendo de similitudes y diferencias. Dichas combinaciones son muy significativas en la ambientación de los espacios debido a que permiten generar un valor perceptual añadido al diseño.
Dentro de las clasificaciones del color más importantes partiendo del análisis cromático se encuentran las siguientes:
ANÁLOGOS: son los vecinos en el círculo cromático. Hablamos de dos colores de una misma temperatura que se conectan por una graduación uniforme. (Ejemplo: Amarillo, Naranja y Rojo).
Cómo usarlos: de esta escala de color puedes utilizar el tono más ligero para las paredes y extensiones más grandes y luego ir incluyendo los tonos más intensos en objetos de menor dimensión, así la parte visual más fuerte queda referida a los detalles.
COMPLEMENTARIOS: se encuentran diametralmente opuestos según su temperatura y nivel de matiz. En este reglón también existen otras sub combinaciones como son: doble y triple complementario. (Ejemplo: Azul y naranja)
Cómo usarlos: asume un color como gama casi absoluta del espacio y emplea su complementario como punto focal.
TRIADAS: Como su nombre lo indica, son los tonos dispuestos en forma triangular dentro del círculo. (Ejemplo: Rojo, Azul y Amarillo)
Cómo usarlos: fusiona los tres en partes iguales en el mobiliario y complementos dejando un tono neutral como base para una estética juvenil y atrevida.
MONOCROMÁTICOS: Se refiere a la variación de matiz, luz y sombra de un mismo rango de color.
Cómo usarlo: en este caso puedes combinar cuanto quieras las variaciones del color básico, por tratarse de una completa degradación, casi siempre el resultado es visualmente agradable.
Para cerrar el tema, dejo los dos tonos más ‘IN’ de la temporada para la decoración interior y mi selección de «objetos del deseo» para aplicarlos:
El color en las paredes tiene la función de ampliar o reducir el espacio visual. Te da privacidad y causa efectos psicológicos (hambre, paz, creatividad). Por eso, a la hora de escoger la lata de pintura que reformará nuestra casa, debemos estar seguras de lo que queremos lograr. El arquitecto Meurys Ruiz nos dice el color ideal de acuerdo a la dimensión, temperatura y ubicación de los espacios en tu hogar:
Si es pequeña:
«Opta por colores claros y pasteles porque te da sensación de amplitud. Los colores oscuros te restringen». Eso sí, puedes buscar un punto focal en tu casa y pintar una de las paredes del color que desees pensando en la decoración y en tu personalidad.
Espacios con mucha luz natural:
Este tipo de hogar es ideal, porque puedes pintarlo de acuerdo a la cantidad de luz que quieres que entre. Si quieres mantener esta claridad, las tonalidades del blanco: tiza, blanco roto, blanco hueso, marfil y demás variaciones son ideales. Asimismo, los colores pasteles son una buena opción.
Espacios amplios:
Los colores oscuros reducien visualmente los espacios. Aquí puedes jugar con los esquinas que crean sombra y pintarlas de un color diferente.
Espacios calurosos:
Definitivamente el blanco, al igual que en la ropa, es el color por excelencia para dar esa sensación de frescura. Los colores pasteles también son tus aliados.
Contacto: Arquitecto Meurys Ruiz – [email protected]
Renueva tu sala en 48 horas:
¿Cómo cambiar de estilo? ¿Qué debo comprar o desechar? ¿Cuánto tiempo y dinero implica una remodelación? Estas son sólo algunas de las interrogantes más comunes que surgen en torno al diseño y decoración de los espacios interiores.
A pesar de las limitantes de inversión y tiempo que nos deja la rutina diaria, comparto con ustedes una gran afirmación: ¡Sí se puede! Darle un aspecto renovado a nuestras salas de estar es un asunto de planificación y un poco de creatividad. A continuación les dejo las pautas a seguir para lograr resultados inmediatos en estos espacios:
Nuevo esquema: lo primero a considerar es una nueva distribución de lo que ya se tiene. Cambiar la posición de los muebles, mesas y estanterías ayudará a crear una percepción y dinámica distinta en el uso del espacio.
Cambio cromático: unas cuantas manos de pintura son indispensables. Intenta hacer una variación en el empleo del color. Si tus muebles son muy coloridos opta por un tono neutral o degradado de la combinación básica para las paredes. Si por el contrario, el mobiliario es más conservador ve directo a un tono contrastante o incluso el tono más similar al patrón básico para conseguir una monocromía absoluta.
El punto focal: los interioristas llaman punto focal a los elementos de donde la mirada parte y recorre todo el espacio. Si aún no tienes uno, intenta con una concentración de enmarcados sobre una pared, o combina formas y estampados en la parte central o lateral de mayor amplitud.
Accesorios y complementos: aquí puedes darte el lujo de sustituir o reutilizar. No hay que cambiarlo todo, la inversión puede estar sujeta a un par de cojines o alguna pieza decorativa que resalte por su color o forma. Otra opción bastante práctica es utilizar elementos de otras áreas de la casa para una nueva integración (lámparas, jarrones, alfombras, etc.).
Las referencias siempre servirán de ayuda, en el proceso de planificación corten y peguen sobre papel sus muestras de color, texturas incluso fotos de lo que sería su ´»espacio ideal». Este Moodboard les ayudará como guía ante las indecisiones y les facilitará el proceso de compra.
Fotografías: Fuente externa.











